Lo de la DANA de Valencia fue horrible incluso si no lo viviste allí. Te levantas una mañana y todo el mundo habla de lo mismo: ¡inundaciones! ¡Muertes! ¡Personas desaparecidas! ¡Miles de personas afectadas! ¡Daños emocionales incalculables y materiales multimillonarios! y miles de relatos y vídeos en torno a eso. Vaya días más tristes de llorar en la lejanía y querer estar allí en la cercanía para hacer algo, lo que se pueda, aunque sea llevar material y comida y ayudar a limpiar.
Y así fue como desde OHANA estuvimos recogiendo herramientas, EPIs de trabajo, dinero, alimentos no perecederos para bebés y animales, medicamentos, ropa y demás enseres para llevarlos directamente a la zona afectada.
¡Gracias a la ayuda de la gente pudimos alquilar una furgoneta y llenarla con más de 600 kg de ayuda humanitaria para repartirla a pie de calle en las zonas afectadas además de ayudar con la limpieza del barro!
Después de este suceso se sacarán muchas conclusiones pero, quizá, la más importante sea el humanismo del pueblo español -y de muchas partes del mundo- para ayudar al pueblo valenciano afectado.
¡La respuesta de las personas supera lo incalculable y se convierte en lo deseable!






